Razón de ser
La Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA cobra lugar en la necesidad de promover y fortalecer los dominios de la cultura que conciernen con lo que genéricamente se puede llamar El Pensar, en el que se comprende el arte, las ciencias, la filosofía y los saberes humanos, pero no reducidos a las fronteras académicas sino puestos al servicio de la formación de ciudadanos solidarios y democráticos, pues vemos este como el camino para el logro de una sociedad más justa, equitativa y razonable y de una vida guiada por unos ideales renovados.
Deber de ser
La Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA pretende llegar a ser un referente para el adelanto de procesos de formación social y política extrauniversitarios que incidan verdaderamente en el tejido social a favor de una concepción y de una práctica que entiende la Cultura como todos aquellos logros, espirituales y materiales, académicos y populares, que le dicen un gran ¡SÍ! a la vida y abren el campo de posibilidades humanas, considerando esos logros como bienes de toda la humanidad y luchando contra todas las tendencias, fuerzas y sistemas que los quieren hacer objeto de privilegios y exclusiones.
Rasgos que nos caracterizan
- Hacemos parte de la sociedad civil, en tanto nuestro esfuerzo es el de ciudadanos y ciudadanas que se organizan y propenden por organizar a otros en aras de la construcción de democracia.
-
Somos una organización que se posiciona frente a la sociedad desde el sesgo de la cultura y lo hace en una perspectiva crítica, tratando de cumplir cuatro principios. i). Propender por el ejercicio de la racionalidad; ii). Sostener una distancia crítica frente a lo establecido que evalúe y le haga preguntas a la realidad actual; iii). Evitar caer en cualquier dogmatismo, lo que impide que la corporación se inscriba en una militancia política de partido; iv). Saber que la crítica, en tanto un “no” creativo abre las posibilidades para un nuevo “sí”, valga decir, para la construcción de nuevas realidades.
-
Creemos que el conocimiento debe estar al servicio de todo ser humano sin discriminación alguna y que en nuestra época todo hombre o mujer debe tener la oportunidad de dotarse de unos fundamentos teóricos en cinco saberes fundamentales: filosofía, ética, historia, política y arte, de modo que esto le sea útil para posicionarse mejor en el mundo, tanto en el orden personal como en el orden colectivo.
-
Partimos de una visión que no desliga lo privado y lo público, pues muy en la línea de las reflexiones de Michel Foucault sabemos que entre el individuo y la sociedad hay una relación biunívoca a través de la cual se construyen mutuamente. Así pues, asuntos de la vida cotidiana como el amor o la amistad –por poner un ejemplo- no son dominios que atañen a lo privativo de una existencia sino experiencias susceptibles de ser teorizadas y en las que se juega el nivel de democracia que ha logrado una sociedad.
-
Centramos nuestra lucha cultural en la formación de un ciudadano solidario y democrático capaz de pensar por si mismo, dado que este es el único camino para conquistar la libertad y la autonomía; y lo hacemos promoviendo el ciclo lectura-escritura-escucha-conversación, pues estas son experiencias que consideramos fundamentales para todo ser humano.
- Encaramos nuestro quehacer a través de unas prácticas que sentimos que nos diferencian del mundo académico, por lo cual sostenemos una distancia critica con el monopolio del saber y el afán profesionalizador que hace la universidad contemporánea. Así pues, gustamos constituir comunidades de trabajo que adelanten procesos de formación sistemáticos y de larga duración y en los cuales prime la solidaridad y no una detentación narcisista y rivalizadora del saber; nos anima un encuentro determinado más por el deseo de conocer y de compartir con los demás que por la obtención de títulos; centramos nuestra labor en el abordaje de problemas que dialoguen con la sociedad contemporánea y hacemos de los saberes herramientas para trabajar.
|