ZuletadeZuletas web pqEstanislao Zuleta: El persistente esfuerzo de transformación con las ideas

Estanislao Zuleta: Un combate por otra sociedad, en la que sea posible la equidad, el reconocimiento de la pluralidad, el debate y la diferencia; una lucha por las condiciones materiales e ideológicas que le permitan a cada individuo realizarse en todo lo que pueda y desea llegar a ser, con las cuales el acceso al arte y a los saberes sea una posibilidad real y efectiva para todos y no para unos pocos; un persistente esfuerzo por una Colombia capaz de madurar sus conflictos y de llegar así a una salida dialogada de los mismos; un llamado al ejercicio de una ciudadanía que nos exige el compromiso de trabajar por una más amplia y profunda democracia, siempre en construcción y urgida de palabras. Propuesta política, social e ideológica que se hace contando con la rareza que cada quien encarna, con la singular existencia que cada ser humano expresa.

Por su apuesta vital y sus aportes, Zuleta es un referente para la acción y el pensamiento, y su obra un legado y una herencia intelectual de colombianos y colombianas que, inconformes con lo que se nos presenta como realidad, buscamos que ésta adopte formas más plurales e incluyentes de lo social. Es por esto que con entusiasmo hacemos esta invitación: a exponerse a su vida y al momento histórico que la enmarcó; a conocer los problemas que lo acompañaron como intelectual, militante de izquierda y defensor de la democracia; a acercarse a los pensadores que le sirvieron de soporte y referencia; a enterarse de lo que otros han hecho y dicho a partir de su obra; a relacionarse con su escritura y con la escritura propia. Una invitación a preguntarnos: ¿Cómo asumir, desde las ideas y la acción, el legado que nos dejan los grandes pensadores?

«Tomarse en serio la vida, el arte y el pensamiento es ya una manera de oponerse a la tendencia dominante de nuestra civilización »

— Estanislao Zuleta

perfil gez2017

Grupo de estudio: Lectura crítica y creativa de la obra de Estanislao Zuleta

El conflicto como constitutivo de lo humano:

límites y posibilidades para la cultural y la democracia

Estudiar la obra de Estanislao Zuleta, leerla y hacerlo a la luz de nuestro presente, de los problemas que reconocemos en nuestra sociedad, de la humanidad que somos, es lo que hacemos en este Grupo de estudio.

 

Un homenaje a Estanislao Zuleta

La nuestra es una sociedad que se relaciona de manera frágil y escasa con referentes que le aporten a la ampliación del pensamiento, a la construcción de una palabra propia, crítica y reflexiva con miras a una posible transformación social; por esta razón, el trabajo de las ideas debe ser permanente, tomar diversas formas y persistir en la tarea que hemos asumido de no ser indiferentes ante la cada vez más problemática homogenización del pensamiento y por tanto debilidad ciudadana y política. Nuestro énfasis es el de enfrentar este problema a través de procesos de formación ciudadana que se constituyan en prácticas culturales frecuentes en nuestra ciudad, con posibilidad de acceso a saberes democratizadores. En esta tarea es importante reconocer a aquellos que nos han antecedido, caso Estanislao Zuleta, y han hecho del pensamiento una herramienta para dirimir y hacer otras propuesta de mundo.

Una evocación sobre Estanislao Zuleta

Febrero 17 de 2017

Un día como hoy se conmemora el fallecimiento de una persona, destaco una entre millones de anónimos que seguramente guardan una historia valiosa. Tal cosa no deja de ser un doble enigma: el deshacerse y el permanecer. Desapareció hace ya un tiempo un hombre de carne y hueso que caminó por las calles de Medellín por las que quizás hoy pasé en la mañana, que podía sostener o contradecir ideas, quien de cierta manera tenía la posibilidad de dar prueba de sí mismo. Luego vino la memoria, ese compendio abstracto, vasto y ambiguo reunido y fragmentado en testimonios, grabaciones, narraciones, documentos, publicaciones, críticas y cuantas formas de la interpretación son imaginables. Ese doble enigma representado en la ausencia y en la obra se convierte en una fuerza, en una vitalidad en movimiento. Al desastre violento que impone la muerte se le interpone la fragilidad del recordar. Es como si una concha se atreviera a desafiar al oleaje. Aún así, al acercar el vacío de la concha a nuestros oídos tenemos la sensación de escuchar los sonidos de un abismo.

Recordando a Estanislao Zuleta

Estanislao ZuletaFebrero 17 de 2017

Hace 27 años dejó de existir Estanislao Zuleta, en mi concepto, el más importante pensador y ensayista colombiano y, sin duda, uno de los más creadores y enriquecedores en América. Sobre sus complejos aportes (que se refieren a numerosos temas como por ejemplo, a la complementariedad dialéctica entre marxismo y psicoanálisis, a la iniciación de una crítica literaria interpretativa, nueva en nuestro medio; a una exégesis de grandes creadores en el campo de la filosofía y la literatura - en las cátedras y conferencias que realizó durante décadas- así como al aporte creativo de algunos ensayos filosóficos de que es autor) se necesitaría escribir rigurosos y exigentes estudios. A algunos aspectos de esa obra, rica y variada, me he referido, con alguna extensión, en el ensayo "Zuleta: el amigo y el maestro", publicado en un libro de "Memorias..." por la universidad de Los Andes ; también en la conferencia, "Estanislao Zuleta; algunos aportes de su pensamiento", y en el prólogo a la compilación de sus conferencias sobre "Thomas Mann: la montaña mágica y la llanura prosaica", editada gracias a mi gestión como director de publicaciones de COLCULTURA y que fue el primer libro de Zuleta y el que lo lanzó a escala nacional , con 10.000 ejemplares. A esos escritos me remito para completar este mensaje de ocasión y excusar su brevedad y obligatorio esquematismo.

Colombia: Un país inmaduro para el conflicto, un país inmaduro para la paz

Por: Sandra Jaramillo y Carlos Mario González*

Esta ponencia ha sido preparada por la Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA de la ciudad de Medellín y presentada en el coloquio.

“Sólo un pueblo escéptico sobre la fiesta de la guerra, maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz”[3]

 RESUMEN

Abrumadora como una inmensa roca sobre las espaldas y tan antigua que se hunde en las lejanías del pasado, la violencia se ha asentado en la piel de Colombia y ha penetrado sus poros. Esta realidad, preocupante de por sí, se agrava con la existencia de algunos rasgos que marcan al país y se han cristalizado en la vida cotidiana de sus habitantes, configurándose así una atmósfera social en la que la violencia, tanto privada como política, no sólo se padece sino que se ejerce como expresión habitual.

Los colombianos normalizamos vivir en una democracia formal cruzada por el terror; aceptamos unos términos inequitativos e injustos en lo social y en lo económico; refrendamos un Estado atrapado en prácticas clientelistas y corruptas y cuyos agentes desbordan muchas veces sus fueros legales; desistimos del rigor racional para entender y actuar en la difícil realidad que tenemos, privilegiando un emocionalismo de corto alcance; degradamos la política y la ética, con sus requerimientos de causalidad y fundamentación, para poner en su lugar una estrecha moralización que reduce todo a asunto de buenos y de malos; trivializamos la vida en lugar de asumir la gravedad de lo que vivimos; dimos curso a la sensiblería y cerramos el camino a la sensibilidad; nos acostumbramos a unas clases dominantes enfebrecidas por el dinero y sin reato para con el horror en aras de sus intereses; confundimos la reclamación social con la subversión; nos habituamos a la resignación o a la explosión frente a las injusticias; cohonestamos con un Estado que, por débil, es terriblemente violento.

En fin, que el listado puede seguir y él, en su conjunto, trazará la ardua distancia que deberemos recorrer para que las reformas económicas y sociales, las modificaciones ética y culturales y la democracia participativa, sean una fuerza que permita retirar la pesada roca de la violencia que de tanto tiempo atrás, dobla las espaldas de Colombia y la hace, por ahora, tan ajena a la madurez para el conflicto, que Estanislao Zuleta señalaba como condición para esa madurez que se llama la paz.

Homenaje a Estanislao Zuleta a los 20 años de su muerte

En el marco de la conmemoración de los 20 años del fallecimiento de Estanislao Zuleta (1935-1990), el progama radial Recordando a nuestros maestros contó con un grupo de cuatro invitados que constituyen una memoria viva del maestro antioqueño: Carlos Mario González, Alfredo Molano, Federico Pérez Bonfante e Isabel Salazar, quienes en invitaciones individuales permitieron un dialogo intergeneracional a propósito del legado, la vigencia y el valor de Zuleta a los 20 años de ausencia.

Primera parte - Programa emitido el 22 de febrero de 2010

Segunda parte - Programa emitido el 1 de marzo de 2010

Tercera parte - Programa emitido el 8 de marzo de 2010

Cuarta parte - Programa emitido el 15 de marzo de 2010